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Responder a una falsa acusación sobre el shaykh Abu al-Abbas al-Tijani

Skiredj Library of Tijani Studies

Una respuesta a la alegación de que el Sīdī Aḥmad al-Tijānī fue encarcelado en Tremecén

En el nombre de Allah, el Más Misericordioso, el Más Compasivo.

Alabado sea Allah, y que las bendiciones y la paz sean sobre nuestro señor Muhammad, su familia y sus compañeros.

Entre las acusaciones recurrentes dirigidas contra el shaykh Sīdī Aḥmad al-Tijānī, que Allah esté complacido con él, se encuentra una historia difundida en una obra histórica conocida como Al-Lisan al-Mu‘rab, también referida como Al-Lisan al-Mu‘rab ‘an Tahafut al-Ajnabi Hawla al-Maghrib. En ese relato, el autor alega que el Sīdī Aḥmad al-Tijānī fue encarcelado en Tremecén porque afirmó haber visto al Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, estando despierto y no en un sueño.

Según esa versión, se convocó un consejo de ulemas para examinar su caso. Se dice que algunos lo juzgaron desviado, mientras que otros vacilaron, tratando sus palabras como expresiones místicas. La misma narración afirma luego que el shaykh Muhammad al-Buzidi intervino, escuchó al shaykh al-Tijani, confirmó la validez de su afirmación y aseguró su liberación de la prisión.

Esta historia, sin embargo, no resiste el escrutinio. Un examen más detenido de las pruebas muestra que carece de fundamento, es históricamente incoherente y no está respaldada por las fuentes fidedignas de la tradición tijaní.

El origen de la acusación

La historia aparece en un libro de Muhammad ibn Muhammad Fatha al-A‘raj al-Sulaymani, un historiador nacido en 1285 H y fallecido en 1344 H. El problema es inmediato: el autor no ofrece ninguna cadena de transmisión, ninguna referencia de fuente, ni prueba documental alguna para el relato. Simplemente lo narra como una historia.

Esto, por sí solo, es motivo de cautela. Pero la brecha cronológica hace el asunto aún más problemático. El shaykh al-Buzidi, a quien se presenta como la figura clave de la historia, murió en 1229 H, apenas un año antes del fallecimiento del Sīdī Aḥmad al-Tijānī. El autor del libro nació solamente 56 años después de la muerte de al-Buzidi. Esto significa que no podría haber recibido la historia directamente, y no proporciona ningún intermediario fiable.

Por esa razón, la historia no puede tratarse como una prueba histórica creíble. En el mejor de los casos, es una anécdota no verificada. En el peor, es una invención repetida sin la debida investigación.

Un contundente rechazo erudito de la historia

Cuando este relato se puso en conocimiento de un descendiente del shaykh Abu al-Abbas al-Tijani, se emprendió una búsqueda de la edición impresa del libro.Se encontró un ejemplar impreso en Rabat en 1391 H / 1971 d. C. En el margen de ese ejemplar había una nota manuscrita del erudito del hadiz y حافظ, Sidi Idris ibn Muhammad ibn al-‘Abid al-‘Iraqi.

Su dictamen fue directo y severo: la historia era pura falsedad, invención y grave calumnia. También afirmó que el autor debería haber obrado con cautela y verificado el asunto, en vez de consignarlo descuidadamente.

Esta reacción es importante porque refleja la opinión de un erudito cualificado que poseía tanto el saber como la seriedad requeridos para evaluar un relato de esa índole.

Ninguna fuente tijaní fiable menciona encarcelamiento alguno

Una de las razones más claras para rechazar la acusación es que ninguno de los historiadores reconocidos de la vía tijaní afirmó jamás que el Sīdī Aḥmad al-Tijānī fuese encarcelado en Tremecén.

Este punto importa enormemente. Los sabios y cronistas de la Tijaniyya atendían incluso a los detalles menores concernientes a la vida del Shaykh. Si un acontecimiento tan dramático como el encarcelamiento hubiera tenido lugar de verdad, no habría pasado inadvertido ni habría quedado sin documentar en la literatura autorizada de la orden.

Lo que sí mencionan las fuentes fiables es que el Shaykh al-Tijani afrontó presiones y hostigamiento por parte de las autoridades gobernantes durante su estancia en Tremecén. Estas restricciones fueron reales, pero no equivalieron a arresto y encarcelamiento.

Lo que realmente sucedió en Tremecén

El Sīdī Aḥmad al-Tijānī permaneció en Tremecén alrededor de ocho años tras regresar del Hayy en 1188 H. Durante este período, enseñó conocimiento, guio a la gente y llegó a ser ampliamente respetado por su erudición, rectitud y rango espiritual.

Su presencia en la ciudad atrajo a numerosos visitantes de distintas regiones. Era conocido por combinar el dominio del conocimiento religioso exterior con la realización espiritual interior. Esta creciente reputación parece haber suscitado celos entre algunos opositores e inquietud entre las autoridades.

En un momento dado, se le impidió salir de la ciudad cuando tenía intención de regresar a su lugar de nacimiento, ‘Ayn Madi. La razón, según el texto, fue que las autoridades temían su influencia entre las tribus del desierto y les preocupaba que su posición pudiera permitir resistencia contra ellos. Presiones semejantes afectaron también a algunos de sus discípulos y seguidores.

Esto es muy distinto de la afirmación de que fue encarcelado a causa de una declaración teológica o mística.

Por qué se inquietaron las autoridades

El asunto no fue un encarcelamiento por afirmar ver al Profeta estando despierto. Antes bien, el trasfondo real era político y social.

Los gobernantes en Argelia se alarmaron por el rápido crecimiento de la fama del shaykh al-Tijani y por el número cada vez mayor de tribus y delegaciones que lo visitaban, lo honraban y hablaban de él en términos exaltados. Su preocupación estaba ligada a su influencia, su popularidad y la expansión de su autoridad espiritual.

El texto explica que las autoridades se vieron perturbadas por la difusión de la vía ahmadí-tijaní en el Sahara y buscaron limitar su influjo desde su primer centro en la región de Abi Samghun. Este contexto más amplio tiene mucho más sentido histórico que el relato de la prisión hallado en el libro posterior.

La historia del shaykh al-Buzidi es históricamente imposible

Otro defecto mayor en la narración controvertida es la afirmación de que el shaykh Muhammad al-Buzidi intervino personalmente en el asunto.

Según el texto de respuesta, el shaykh al-Buzidi no llegó a conocer en absoluto al Sīdī Aḥmad al-Tijānī. Este punto queda reforzado por un relato de Sidi Ahmad Sukayrij, quien preguntó a su propio shaykh, el gnóstico Sidi Ahmad al-‘Abdalawi, si Ibn ‘Ajiba había conocido alguna vez al Sīdī Aḥmad al-Tijānī. La respuesta fue explícita: ni Ibn ‘Ajiba ni su shaykh al-Buzidi habían conocido jamás a Mawlana al-Shaykh.

Si al-Buzidi nunca conoció al shaykh al-Tijani, entonces la historia de su comparecencia ante los sabios de Tremecén para defenderlo se derrumba por completo.

La figura real que respondió a los sabios de Tremecén

La respuesta identifica a la persona real vinculada al debate en Tremecén: el sabio Muhammad ibn ‘Abd Allah al-Muwaffaq al-Jilani.

Él estuvo entre los sabios presentes en una reunión convocada, a instancias de las autoridades, para discutir lo que había aparecido del shaykh al-Tijani en el Sahara y para impugnar la nueva vía tijaní y sus méritos distintivos. Esta asamblea pretendía contener la difusión de la orden y socavarla en su etapa más temprana.

Más tarde, el shaykh al-Tijani reprochó a al-Jilani haber asistido a aquella reunión y le escribió una carta al respecto. En respuesta, al-Jilani envió una carta importante explicando lo que había ocurrido.

Lo que al-Jilani dijo realmente

En su respuesta, al-Jilani describió cómo unas veinte personas se reunieron y formularon objeciones respecto de afirmaciones atribuidas al shaykh al-Tijani. Él guardó silencio hasta que todos hubieron hablado, y luego pospuso su respuesta para el día siguiente.

Cuando se reunieron de nuevo, los interpeló acerca del método adecuado de investigación erudita. Les planteó cuestiones fundamentales sobre el conocimiento de lo oculto, la santidad, los dones divinos y la diferencia entre lo que Allah concede y lo que se adquiere mediante el esfuerzo humano. Al hacerlo, puso de manifiesto que se habían precipitado en su juicio antes de comprender debidamente el asunto.

Luego ofreció un testimonio notable acerca del Sīdī Aḥmad al-Tijānī. Lo describió como:

su hermano en la vía de la búsqueda,

un hombre de religión y entendimiento del mundo,

alguien que aunaba las ciencias de la Shari‘a y la Haqiqa,

un maestro tanto del conocimiento racional como del transmitido,

puro, piadoso y conocedor de Allah,

una persona conocida por la rectitud desde el comienzo de su asunto,

alguien que había conocido a grandes shuyukh, recibido autorización y era digno de ser seguido.

Añadió que la afirmación atribuida al shaykh al-Tijani no implicaba necesariamente nada censurable, porque podía portar varios significados posibles y debía comprenderse a la luz del contexto y de los indicios.

En otras palabras, al-Jilani no condenó al shaykh al-Tijani. Al contrario, lo defendió con conocimiento, matiz y respeto hasta que la asamblea quedó acallada.

La visión del Profeta estando despierto

La narración controvertida intenta hacer que el asunto gire en torno a la afirmación de ver al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, estando despierto. El texto de respuesta explica que tal cosa, en sí misma, no es imposible en el discurso de muchos sabios musulmanes acerca de los santos y de la gente de realización espiritual.

Pero, incluso más allá de ese punto, el texto sostiene que el momento de la acusación es incorrecto. Afirma que el shaykh al-Tijani no alcanzó la gran apertura asociada al encuentro directo y despierto con el Mensajero de Allah hasta después de su llegada a Abi Samghun. Durante sus años anteriores en Tremecén, estuvo ocupado con la enseñanza, el beneficio de la gente, el retiro, el recuerdo y el apartamiento de las pretensiones públicas.

Esto significa que el relato de la prisión no solo es débil en su transmisión, sino también incongruente con la cronología establecida de la vida del Shaykh.

El encarcelamiento no es el verdadero asunto

La respuesta establece una distinción importante: el encarcelamiento, en sí mismo, no es un defecto en el caso de los profetas y los santos. El profeta Yusuf, la paz sea con él, fue encarcelado, y muchos awliya’ virtuosos también sufrieron detención o persecución sin merma alguna de su rango ante Allah.

De modo que el problema no es la prisión como tal. La verdadera falta consiste en falsificar la historia y difundir mentiras acerca de los amigos de Allah con el fin de disminuir su posición.

Ese es el núcleo del asunto.

Una comprensión histórica más precisa

La conclusión correcta es que la narración hallada en Al-Lisan al-Mu‘rab no es un relato auténtico de la vida del Sīdī Aḥmad al-Tijānī.XXXXX

El esquema fiable es el siguiente:

El Sīdī Aḥmad al-Tijānī vivió en Tlemcen durante alrededor de ocho años, enseñando y guiando a la gente. Alcanzó gran renombre, lo que condujo a los celos, la hostilidad y la presión por parte de algunas autoridades. En una ocasión se le impidió salir de la ciudad, pero no fue encarcelado. Sí tuvo lugar una reunión de eruditos bajo presión política, pero quien se dirigió a los sabios fue Muhammad ibn ‘Abd Allah al-Muwaffaq al-Jilani, no el shaykh al-Buzidi. La historia de la prisión carece, por tanto, de sustento histórico y es internamente inconsistente.

Conclusión final

La acusación de que el Sīdī Aḥmad al-Tijānī fue encarcelado en Tlemcen porque afirmó ver al Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, en estado de vigilia, no está respaldada por pruebas históricas fidedignas.

Aparece sin cadena de transmisión, contradice la cronología establecida, entra en conflicto con las biografías conocidas del shaykh e identifica erróneamente al erudito implicado en el debate. El relato más exacto muestra que el shaykh al-Tijani se enfrentó al hostigamiento y a la presión política debido a su creciente influencia, no a un encarcelamiento por una pretensión mística.

Por esa razón, la historia debe ser reconocida por lo que es: un reporte falso, sin fundamento histórico sólido.

Que Allah envíe bendiciones y paz sobre nuestro señor Muhammad, su familia y sus compañeros.

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Esta traducción puede contener imprecisiones. La versión inglesa de referencia de este artículo está disponible con el título Answering a False Claim About Shaykh Abu al-Abbas al-Tijani