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¿Es válida la oración detrás de un imán que recibe un salario? Una perspectiva tijaní clara

Skiredj Library of Tijani Studies

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

Toda alabanza pertenece a Allah. Que Allah envíe bendiciones y paz sobre nuestro maestro Sayyidina Muhammad, sobre su familia y sobre sus compañeros.

Un hermano planteó una vez una pregunta importante y recurrente: ¿es lícito rezar detrás de un imán que recibe pago por dirigir la oración? Incluso se le había dicho, por parte de alguien de la gente del conocimiento, que un discípulo tendría que repetir todas las oraciones que hubiera realizado detrás de tal imán, aun si esto se extendiera durante muchos años.

Esta es una afirmación grave. También causa confusión y dificultad para muchos musulmanes. Por tanto, el asunto merece una explicación clara y equilibrada.

La cuestión es objeto de desacuerdo entre los eruditos

El primer punto que debe establecerse es que esta pregunta no es un asunto de acuerdo unánime entre los sabios. Es una cuestión en la que existe un desacuerdo jurídico reconocido.

La postura de nuestro maestro Sīdī Aḥmad al-Tijānī, que Allah esté complacido con él, se menciona en la Ifada Ahmadiyya del bendito Sharif Sidi al-Tayyib al-Sufyani, y el mismo tenor se encuentra también en al-Jami‘ del erudito Sidi Muhammad ibn al-Mishri, entre los asuntos transmitidos por separado de Jawahir al-Ma‘ani.XXXXX

La conocida postura del Sīdī Aḥmad al-Tijānī

La declaración más célebre del Sīdī Aḥmad al-Tijānī, que Allah esté complacido con él, sobre este asunto se presenta en forma de relato.

Relató el caso de un imán que solía recibir un pago por dirigir la oración y luego dar ese dinero en caridad. Cuando aquel imán falleció y fue interrogado en la tumba, su situación se volvió difícil, y no fue inspirado de inmediato con la respuesta correcta. Sufrió una dura tribulación hasta que llegó una figura hermosa y le enseñó la respuesta. Después de que los ángeles se marcharon, el hombre preguntó a aquella figura: «¿Quién eres tú?». La figura respondió: «Soy tu obra recta». Entonces el hombre preguntó: «¿Dónde estabas cuando te necesité?». Respondió: «Solías aceptar un pago por dirigir la oración». El imán replicó: «¡Por Allah!, yo nunca consumí ese dinero. Solía darlo en caridad». La figura dijo entonces: «Si realmente lo hubieras comido, jamás me habrías visto en absoluto».

Este relato muestra con claridad que, a juicio del Sīdī Aḥmad al-Tijānī, aceptar un pago por el imamato es un asunto grave y disminuye la pureza del acto, incluso cuando el dinero no se consume personalmente.

Una segunda declaración que confirma el mismo principio

Otra célebre declaración del Sīdī Aḥmad al-Tijānī refuerza la misma perspectiva. Un hombre notable de Fez le sugirió una vez, en broma, que se le asignara una mezquita con gran provecho mundano. El Sīdī Aḥmad al-Tijānī respondió de inmediato:

«Aunque me dieran lo quequiera que pudieran darme, no realizaría una sola oración por pago».

Esta respuesta es directa, contundente e inequívoca. Muestra que, en la comprensión del Shaykh, el imamato debe permanecer como un acto puro para Allah, no manchado por compensación económica.

El principio más amplio: los actos de obediencia deben ser solo para Allah

En la comprensión tijaní de este asunto, la norma no se limita únicamente al imamato. El mismo espíritu se extiende a otros actos de adoración y de servicio religioso, como el adhan, la recitación, la khutba, el testimonio y deberes devocionales similares.

Por ello, los sabios de la vía expresaron el principio en poesía y en prosa. Sidi Muhammad ibn ‘Abd al-Wahid al-Nadhifi escribió en su Yaquta al-Farida:

No tomes pago por un acto de obediencia,como el conocimiento, el imamato, el adhan y la khutba.

Del mismo modo, el sabio Sidi Ahmad Skiredj explicó en Yawaqit al-Ma‘ani, al presentar el madhhab del Sīdī Aḥmad al-Tijānī, que aceptar un salario por el testimonio y por el establecimiento de actos de adoración como el imamato se considera ilícito según la opinión del Shaykh, porque tales acciones han de realizarse solo por Allah.

Una afirmación impactante: «el imán ya está herido por aceptar un pago»

Un texto enérgico que apoya esta postura lo conserva Sidi Ahmad Skiredj en Kashf al-Hijab, en la biografía del sabio Sidi al-‘Abbas ibn Kiran. Allí se planteó una cuestión ante el sultán Mawlay ‘Abd al-Rahman ibn Hisham acerca de otra congregación que oraba cerca del imán habitual de un modo que podría parecer que lo socavaba.

En el curso de la respuesta, se mencionó un asunto relacionado: algunas personas temían que orar por separado tras el imán habitual pudiera implicar una crítica al imán oficial. Se citó al Sīdī Aḥmad al-Tijānī respondiendo:

«El imán ya está herido por aceptar un pago. Entonces, ¿cómo podría aún afectarle la crítica?».

Esta expresión es severa, pero refleja el fuerte desagrado del Shaykh hacia el imamato asalariado cuando se lo trata como un oficio devocional remunerado, en lugar de un deber religioso sincero.

El mismo pasaje señala también que tales cosas ocurrieron en presencia del propio Shaykh, y que, de haber sido intrínsecamente prohibidas en todo caso, no habría guardado silencio al respecto.

El fundamento profético: el hadiz sobre el mu’adhdhin que no toma salario

El Sīdī Aḥmad al-Tijānī vinculó asimismo este asunto al hadiz transmitido por al-Tirmidhi de ‘Uthman ibn Abi al-‘As, quien dijo que entre las últimas instrucciones que el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, le dio, estaba:

«Toma un mu’adhdhin que no tome pago por su adhan».

Este hadiz se ha citado a menudo como prueba de que los actos de liderazgo devocional puro no deben transformarse en ocupaciones basadas en un salario cuando la sinceridad es el الأصل.

La postura jurídica malikí: hay margen para la permisibilidad

Al mismo tiempo, el asunto no termina ahí. Algunos juristas malikíes permitieron el pago a los imanes, especialmente cuando disponen de medios limitados y están atendiendo una necesidad comunitaria.

Esto también fue señalado por sabios vinculados a la tradición tijaní. Al jurista Sidi Muhammad Akensous se le formuló esta misma pregunta por un faqih de la región del Souss. Indicó que la postura más completa y más sincera es, en efecto, seguir el camino del Sīdī Aḥmad al-Tijānī y evitar aceptar pago cuando Allah ha abierto provisión mundana para el imán. En ese caso, ofrecerse voluntariamente para el imamato y el adhan es más perfecto en sinceridad.

Sin embargo, también señaló que dentro de la escuela malikí existe permiso para estipendios o compensación para imanes con ingresos limitados. En tales casos, lo que reciben del tesoro musulmán puede entenderse no como corrupción de la adoración, sino como una ayuda que les permite desempeñar debidamente su servicio religioso. Puesto que Bayt al-Mal existe para el interés público de los musulmanes, y entre esos intereses está proveer imanes, recitadores y sabios, dicha ayuda puede encuadrarse en un arreglo comunitario legítimo.

Entonces, ¿es válida la oración detrás de un imán remunerado?

Sí. El adorador común no incurre en pecado meramente por orar detrás de un imán que recibe un salario, y no se le exige repetir todas esas oraciones pasadas.

Exigir a una persona que repita años de oraciones por esta razón es un rigor excesivo que impone una dificultad insoportable. La religión es facilidad.

Un musulmán puede elegir, si es posible, orar detrás de un imán cuyo servicio esté más claramente libre de enredos financieros y más puramente consagrado a Allah. Esto es mejor y más cercano al ideal descrito por el Sīdī Aḥmad al-Tijānī. Pero no se debe despreciar a los imanes asalariados, burlarse de ellos ni mirarlos con desdén. El asunto sigue siendo de discrepancia jurídica, y cada parte se ha apoyado en principios que consideró sólidos.

Respetar a los imanes mientras se prefiere el ideal más elevado

Este equilibrio es esencial.

Por un lado, el ideal espiritual tijaní es claro: el imamato debe ofrecerse puramente por Allah, sin salario, del mismo modo que el adhan y devociones semejantes deben preservarse, en la medida de lo posible, de los motivos mundanos.

Por otro lado, los musulmanes hoy viven en circunstancias muy distintas. Muchas comunidades dependen de imanes a tiempo completo que necesitan apoyo, y muchos sabios dentro de la escuela malikí y más allá reconocieron la necesidad práctica de ello.

Por lo tanto, el discípulo debe comprender la nobleza de la postura del Shaykh sin convertir esa comprensión en aspereza hacia los demás.

Por qué se describió como ciertamente aceptada la oración en la zawiya tijaní

Una anécdota relacionada arroja luz sobre el espíritu que subyace a esta discusión. Unos estudiantes burlones preguntaron una vez al sabio Sidi ‘Abd al-Karim ibn al-‘Arabi Bannis acerca del dicho atribuido a la tradición tijaní según el cual la oración en la zawiya es ciertamente aceptada.

Él comprendió de inmediato su intención oculta y respondió, en sustancia: ¿cómo no habría de ser aceptada, cuando su asunto está establecido para Allah?El imán de allí es un voluntario que no recibe salario alguno por su imamato, y lo mismo se aplica al mu’adhdhin y a otros.

El propósito de esta respuesta no era negar la validez de la oración en otros lugares, sino destacar la pureza especial del culto cuando se ofrece únicamente por Allah, sin compensación mundana.

Una conclusión práctica para discípulos y lectores

La cuestión puede resumirse sencillamente:

Sīdī Aḥmad al-Tijānī desaprobaba con firmeza recibir pago por el imamato y lo consideraba contrario a la perfección de la sinceridad.

Este mismo enfoque se extiende, en principio, a otros actos de obediencia como el adhan y la khutba.

Sin embargo, los juristas discreparon sobre el asunto, y la escuela malikí contiene margen para permitir el apoyo financiero a los imanes, especialmente cuando están necesitados y sirven al bien público.

Un musulmán que rezó detrás de un imán asalariado no tiene que repetir esas oraciones.

Es mejor, cuando sea posible, rezar detrás de un imán cuyo servicio sea más evidentemente para Allah solamente, sin caer en el desprecio hacia quienes reciben compensación.

La actitud correcta es conocimiento, equilibrio y respeto.

Palabra final

Esta cuestión no es meramente legal. También toca el corazón del culto: la sinceridad, la intención y el servicio a Allah.

La perspectiva tijaní preserva un alto estándar. Nos recuerda que guiar a la gente en la oración no es un oficio, sino un acto de devoción. Al mismo tiempo, no justifica cargar a los creyentes comunes con afirmaciones de que todas sus oraciones anteriores son inválidas.

La respuesta equilibrada, entonces, es esta: rezar detrás de un imán asalariado es válido, y al adorador no se le exige repetir sus oraciones pasadas, aunque el sendero espiritual más elevado y más completo es que el imamato se lleve a cabo puramente por Allah, sin pago, siempre que sea posible.

Wa al-salam ‘alaykum wa rahmatullahi wa barakatuh.

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Esta traducción puede contener imprecisiones. La versión inglesa de referencia de este artículo está disponible con el título Is Prayer Valid Behind an Imam Who Receives a Salary? A Clear Tijani Perspective